Es jueves por la tarde y alguien busca «dónde cenar» en tu barrio. Google le enseña un mapa, tres fichas y varias webs. Si tu restaurante no aparece ahí con una página que dé hambre y deje reservar en dos toques, esa mesa se la lleva otro. Nuestro trabajo es que esa mesa sea la tuya: una web para restaurantes rápida, apetecible y pensada para una sola cosa —que la gente reserve—. Ni intros, ni efectos, ni cartas en PDF imposibles de leer.
Qué incluye tu web
Cada proyecto se ajusta a tu local, pero estos son los entregables que trabajamos en una página web de restaurante que de verdad funciona:
- Carta digital legible en móvil. En HTML, por secciones, con precios y alérgenos. Se lee sin hacer zoom, se actualiza en minutos y Google indexa los nombres de tus platos. Olvídate del PDF escaneado.
- Reservas sin fricción (y sin comisión). Botón visible desde el primer pantallazo, motor de reservas propio o widget integrado, confirmación automática y recordatorio para reducir los no-shows.
- Diseño a medida que da hambre. Nada de plantillas recicladas. Una identidad visual coherente con tu local, tu cocina y tu público.
- Tus fotos, bien integradas. En hostelería se come con los ojos: montamos la web para que tus platos luzcan y te recomendamos invertir en buena fotografía —las imágenes de banco se detectan a la primera.
- SEO local de serie. Para que aparezcas cuando buscan «arrocería en Ruzafa» o «brunch en Malasaña», con datos estructurados de restaurante y tu ficha de Google conectada.
- Velocidad y móvil primero. Imágenes optimizadas y hosting decente: si tu web tarda seis segundos, el cliente ya está mirando otra.
- Varios idiomas, si vives del turismo. Carta y reserva en el idioma de quien más gasta, sin traductores automáticos que destrozan los nombres de los platos.
Lo desarrollamos todo a fondo en nuestra guía de diseño web para restaurantes, por si quieres entender el porqué de cada pieza antes de hablar con nosotros. Y si quieres ver un resultado real, mira el caso de La Tremenda (+340% de tráfico).
Nadie abre la web de un restaurante para admirar el diseño: la abre para ver la carta, el horario y cómo reservar. En ese orden.
Por qué wearelineacreativa
Somos un estudio pequeño de diseño web, branding y redes con base en Madrid y Ravenna. Eso significa trato directo —hablas con quien diseña, no con un comercial— y, sobre todo, que medimos lo que hacemos. No vendemos «webs bonitas»: vendemos reservas. La diferencia se ve en los números:
- La Tremenda. Tras estrenar su nueva web, este restaurante pasó a capturar las búsquedas locales de su zona hasta sumar un +340% de tráfico orgánico. Más visitas que ya buscan dónde comer, llegando directamente a su carta y su reserva.
- Santa Brasa. Web y carta digital trabajando al servicio de la reserva directa, con una identidad que transmite el producto antes de pisar el local.
No competimos por ser los más baratos. Competimos por ser los que te enseñan resultados de clientes reales y te ponen el dominio, el hosting y el código a tu nombre. Puedes ver estos proyectos con su contexto en nuestros casos.
Cómo trabajamos
Sin sustos ni plazos eternos. Cuatro fases claras, con fecha de entrega cerrada antes de empezar:
1. Escuchar
Nos sentamos contigo (en persona o por videollamada) a entender tu cocina, tu público, tu ticket medio y de dónde te llegan hoy los clientes. Sin esto, lo demás es decoración.
2. Imaginar
Definimos la estructura, el tono y el diseño: cómo se ve la carta, dónde vive el botón de reservar, qué historia cuenta la home. Te lo enseñamos antes de programar una sola línea.
3. Crear
Diseñamos, escribimos los textos (sí, los textos los ponemos nosotros), montamos la carta, integramos las reservas y dejamos la web rápida y optimizada para Google.
4. Lanzar
Publicamos, conectamos tu ficha de Google, medimos y te formamos para que puedas actualizar la carta tú mismo. Y seguimos cerca por si surge algo.
La web de un restaurante tiene un único trabajo: convertir a alguien con hambre que te ha encontrado en Google en una reserva o una visita. Todo lo que diseñamos empuja hacia eso. Lo que no, sobra.
De qué depende la inversión
Trabajamos con presupuesto cerrado y desglosado: sabes desde el primer día qué recibes. La inversión depende del alcance de tu proyecto. Estos son los niveles habituales:
| Nivel | Qué incluye |
|---|---|
| Esencial | Una página con carta digital en HTML, horarios, mapa y botón de llamada o WhatsApp. |
| Profesional | Diseño a medida, carta por secciones, SEO local, ficha de Google conectada y analítica. |
| Premium | Todo lo anterior más motor de reservas y 2-3 idiomas. |
Ojo al comparar: la web más barata, si no posiciona ni convierte, acaba saliendo más cara que una bien hecha que llena mesas. Te explicamos qué influye de verdad en el precio —alcance, mantenimiento, dominio, qué preguntar antes de firmar— en cuánto cuesta una página web.















