Freelance, agencia o plataforma DIY: qué te conviene
Antes de comparar agencias entre sí, conviene decidir si necesitas una agencia. Hay tres caminos para tener web, y cada uno encaja con un momento distinto del negocio:
| Opción | Coste orientativo | Cuándo encaja | Cuándo no |
|---|---|---|---|
| Plataforma DIY (Wix, Squarespace) | 10 – 40 €/mes | Validar una idea con presupuesto mínimo y prisa. | Cuando necesitas SEO, diseño propio o escalar el negocio. |
| Freelance | 600 – 3.000 € | Proyectos acotados con un buen perfil generalista. | Proyectos que mezclan diseño, desarrollo, SEO y textos a la vez. |
| Agencia / estudio | 1.500 – 12.000 € | Cuando la web es canal de captación y quieres equipo, proceso y soporte. | Si solo buscas «estar en internet» al mínimo precio posible. |
Matiz importante: hay freelances excelentes y agencias mediocres. Los siete criterios siguientes sirven para evaluar a cualquier proveedor, tenga uno o veinte empleados.
¿Y la ubicación? Importa menos de lo que crees. Si buscas diseño web en Madrid encontrarás cientos de opciones, y casi todas trabajan igual que una de Valencia o de Bilbao: videollamadas, propuestas compartidas y entregas online. Nuestro estudio, sin ir más lejos, trabaja entre Madrid y Ravenna con clientes de toda España. Lo decisivo no es el código postal: son los criterios que vienen ahora.
Los 7 criterios para elegir bien
1. Portfolio real, con resultados
Las capturas bonitas no pagan nóminas. Pide proyectos reales que puedas visitar y, sobre todo, cifras: tráfico, contactos, ventas, posiciones en Google. Dos ejemplos del tipo de dato que deberías exigir: La Tremenda, un restaurante que tras estrenar web aumentó un 340 % su tráfico orgánico, o LeadFlow MK, que subió un 72 % sus conversiones tras el rediseño. Puedes ver estos y otros proyectos en los casos del estudio. Si una agencia no puede darte ni una cifra de ningún cliente, es que nunca las ha medido.
2. Un proceso claro
Pregunta cómo trabajan y escucha la respuesta. Un proveedor serio te explica fases, plazos, entregables y cuántas revisiones incluye cada etapa. Quien no puede explicar su proceso es que improvisa, y la improvisación la pagas tú en retrasos y sustos.
3. Quién escribe los textos
La pregunta que desmonta el 80 % de los presupuestos baratos. Si los textos «los pone el cliente», tienes dos finales posibles: una web parada seis meses esperando tus textos, o una web con textos flojos que no venden. El copywriting es la mitad del trabajo; debería estar en el presupuesto.
4. SEO incluido de serie
No hablamos de posicionamiento continuo (eso es otro servicio), sino del SEO de base que toda web debería traer de fábrica: arquitectura lógica, etiquetas correctas, velocidad, datos estructurados y alta en Search Console. Si el «SEO básico» aparece como extra de 1.000 €, te están cobrando dos veces por hacer la web bien.
5. Propiedad del código, dominio y hosting
Todo a tu nombre: dominio, hosting, accesos y código. Hay proveedores que «alquilan» la web: el día que quieres cambiar de agencia descubres que no puedes llevarte nada. Es la cláusula más importante del contrato y la que menos gente revisa.
6. Mantenimiento posterior
Una web se entrega un día, pero vive años. Pregunta qué pasa después: actualizaciones, copias de seguridad, soporte, bolsa de horas. Los planes y precios razonables del mercado los tienes en la guía de mantenimiento web; compárala con lo que te ofrezcan.
7. Comunicación directa
¿Con quién hablarás durante el proyecto: con quien diseña o con un comercial que «traslada el feedback»? ¿Responden en horas o en semanas? La comunicación durante la venta es el mejor predictor de la comunicación durante el proyecto, y suele empeorar después de firmar, no mejorar.
No contratas una web: contratas un proceso y a las personas que lo ejecutan. Una agencia que enseña resultados medibles, explica su método y pone dominio, hosting y código a tu nombre elimina el 90 % del riesgo de la decisión.
Red flags: cuándo salir corriendo
- Te prometen «primero en Google». Nadie puede garantizarlo, ni siquiera Google. Quien lo promete, o no sabe o miente; ambas descalifican.
- Presupuesto sin desglose. «Página web: 1.500 €» no dice nada. Sin partidas no puedes comparar ni reclamar.
- Sin contrato. Alcance, plazos, revisiones, propiedad y forma de pago, por escrito. Si les incomoda firmarlo, imagina reclamarles algo.
- El dominio o el hosting quedan a su nombre. Es la jaula de oro: irse de esa agencia costará dinero, tiempo o la web entera.
- No enseñan proyectos reales. O el portfolio es de plantillas compradas. Pide URLs visitables y referencias a las que puedas escribir.
- Urgencia artificial. «Este precio solo hoy» funciona en la teletienda, no en un servicio profesional de miles de euros.
Si una agencia vende humo en su propio marketing, imagina lo que hará con el tuyo.
Las preguntas que hacer antes de firmar
Llévalas escritas a la primera reunión. No hay respuestas perfectas, pero la forma de responder ya te dice casi todo:
- ¿Qué resultados ha conseguido una web vuestra parecida a la mía?
- ¿Quién escribe los textos y quién aporta las fotos?
- ¿Qué incluye exactamente el SEO del presupuesto?
- ¿A nombre de quién quedan dominio, hosting y código?
- ¿Cuántas revisiones de diseño incluye el precio y qué pasa si necesito más?
- ¿Cuál es el calendario y qué necesitáis de mí en cada fase?
- ¿Qué pasa después de la entrega: mantenimiento, soporte, cambios?
- ¿Con quién hablo durante el proyecto?
Si ya tienes una web y la duda es si renovarla antes de cambiar de proveedor, revisa primero las 5 señales de que tu web necesita un rediseño: a veces el problema no es la agencia anterior, sino que la web se ha quedado pequeña para el negocio.
Cuánto deberías pagar
Los rangos profesionales en España en 2026: una web corporativa, entre 800 y 2.500 €; una web a medida para pyme, entre 2.500 y 6.000 €; una tienda online, entre 3.000 y 12.000 €. El desglose completo —qué incluye cada rango, costes ocultos y por qué lo barato sale caro— lo tienes en cuánto cuesta una página web en España en 2026.
La regla práctica: no elijas por precio, elige por retorno esperado. Entre un presupuesto de 1.200 € sin textos ni SEO y uno de 2.800 € con todo incluido, el segundo suele ser el barato.
Preguntas frecuentes sobre agencias de diseño web
¿Es mejor un freelance o una agencia de diseño web?
Depende del alcance. Para proyectos acotados, un buen freelance puede ser perfecto. Cuando el proyecto mezcla diseño, desarrollo, SEO y textos, un equipo reduce riesgos y plazos. Evalúa a ambos con los mismos criterios: resultados demostrables, proceso claro y propiedad de la web a tu nombre.
¿Cuánto cobra una agencia de diseño web en España?
En 2026, una web corporativa profesional cuesta entre 800 y 2.500 €; una web a medida para pyme, entre 2.500 y 6.000 €; una tienda online, entre 3.000 y 12.000 €. Desconfía de precios muy por debajo del mercado: lo que no pagas en euros lo pagas en textos, SEO o soporte que no existen.
¿Cómo sé si una agencia de diseño web es de fiar?
Pide resultados verificables de proyectos reales (tráfico, contactos, ventas), que te expliquen su proceso por fases y un contrato con alcance, plazos y propiedad a tu nombre. Huye de quien promete «primero en Google», presupuesta sin desglose o no te deja hablar con quien hará el trabajo.
¿Qué debe incluir un presupuesto de diseño web?
Un desglose por partidas: diseño (con revisiones incluidas), desarrollo, redacción de textos, SEO de base, textos legales, hosting y dominio (y a nombre de quién quedan), formación y mantenimiento posterior. Sin desglose es imposible comparar dos presupuestos.
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